8ª entrega de la saga “Northernfest”. Este año 2013 nos ha deparado una grata sorpresa. En un momento de crisis donde la gente se ha de apretar el cinturón y ha de mirar mucho los gastos, las perspectivas no eran de lo más esperanzadoras. Se preveía un descenso de visitantes dada la situación económica en la que vivimos, así como por el amenazador clima provocado por una borrasca que se negaba a entregarnos la tan ansiada y robada primavera. Por que no decirlo, la coincidencia con otra concentración en nuestro país vecino, agrandaba aún más esta incertidumbre.
Pero en la adversidad y gracias a vuestro eterno apoyo, la situación se revirtió cual ave fénix que vuelve de sus cenizas y conseguisteis ahuyentar con vuestra ilusión, no solo los malos presagios, si no también las nubes que azotaban la costa cantábrica, logrando iluminar el domingo con el esplendor que merecía la situación. La afluencia fue masiva, tanto de participantes como de visitantes, que atestaron el parque disfrutando del resplandor conseguido tras una dura batalla. Una ardua batalla forjada en la tarde del sábado, que con la inestimable ayuda de la caballería portuguesa desplazada en masa, nos permitió aguantar las embestidas de la lluvia en puertas del castillo de Butrón hasta el último momento, ante el inminente derrumbe del cielo, el cual se consumó sin piedad. Los que llegaron hasta el Golfo Norte podrán dar fe de ello y pudieron observar el carácter del Cantábrico cuando se enoja.
La tempestad dió paso a una calma que ninguno hubiese imaginado ni en sus mejores augurios. Todo siguió su curso y la gente inundó el parque de esa magia que solo se logra en tan idílico lugar. Un ambiente sano, lleno de sonrisas, compañerismo, complicidad, ajeno a todo aquello “non grato” que de vez en cuando aflora en este mundillo. Este es el camino marcado desde que iniciamos esta andadura y esta es la realidad 8 años después. El secreto y el camino, lo habéis marcado todos vosotros, recordadlo. Sois parte de la magia que veis.




















